La Casona de Linares
Una casona para diez donde cada dormitorio tiene su baño. Y uno, además, hidromasaje.
En Linares, un pueblo del concejo de Ribadesella con el mar a un lado y la montaña al otro, esta casona blanca de galerías resuelve el problema eterno de los grupos grandes: aquí nadie hace cola para el baño. Cinco dormitorios —tres de matrimonio y dos con dos camas— y cada uno con el suyo propio; seis baños en total.
La planta baja reúne a todos: salón-comedor con chimenea, cocina equipada con lavavajillas y un porche de madera con una mesa larga donde caben los diez sin apreturas. En el bajo-cubierta, la joya de la casa: un dormitorio con baño de bañera de hidromasaje para quien madrugue menos. Calefacción central, TV y despensa.
Fuera, jardín con barbacoa, mesa de picnic, un hórreo de postal en la entrada y aparcamiento dentro de la finca. Ribadesella queda al lado: la playa de Santa Marina, la cueva de Tito Bustillo y el Sella para bajarlo en canoa. Y los Picos de Europa, a menos de una hora.





